En el epicentro de la tormenta financiera se encuentra el estadounidense First Republic Bank, que se hunde otro 50% cuando cierran las bolsas europeas, ante los rumores de una posible intervención de la FDIC para estabilizar su situación, tras admitir una pérdida de más del 40% del dinero que registraba en depósitos.
Los bancos españoles han sufrido las mayores caídas de las plazas europeas este viernes. Así, el Sabadell y Caixabank se han dejado sendos 7,14% y 5,5%, liderando los retrocesos en el Stoxx 600 Banks que, no obstante, se ha apreciado un punto porcentual. Sin embargo, ha sido Unicaja la entidad española que ha recibido el mayor varapalo. Sus acciones se han desplomado un 9,94%, hasta los 0,92%, en un Ibex 35 que ha despedido la sesión con un descenso del 0,8% por el fuerte castigo de los valores financieros.
En el primer trimestre, Unicaja ha computado íntegramente en sus resultados el nuevo gravamen temporal a la banca, que le ha supuesto un impacto de 63,8 millones de euros. Excluido el impuesto, el beneficio habría ascendido a 98 millones de euros, con un aumento del 62,9% respecto al mismo periodo de 2022.
Unicaja explica que su resultado se apoyó en el aumento de los ingresos ordinarios, con un crecimiento interanual del margen de intereses del 24,8%, hasta los 293 millones de euros, y del 1,3% para las comisiones netas, hasta los 135 millones de euros. También destaca una reducción de los gastos de personal del 7,2%, y los menores saneamientos del crédito, con una reducción del 30,5%.
A pesar de que los ingresos financieros del crédito todavía no recogen toda la repreciación del Euríbor, el margen de clientes se incrementó en el trimestre 47 puntos básicos hasta el 2,01%. El resultado de la actividad de la explotación creció en términos interanuales el 7,6%, hasta 93 millones, mientras que la ratio de eficiencia mejoró en 8,5 puntos porcentuales en un año, hasta situarse en el 48,6%, descontando el efecto del gravamen temporal a la banca.
El saldo de la inversión crediticia ‘performing’ (o no dudosa) a particulares se mantuvo estable, con un saldo de 34.169 millones aumentando la financiación al consumo el 3,8% interanual. El saldo de la inversión crediticia ‘performing’ se situó en 51.606 millones. En el primer trimestre del año se concedieron 1.897 millones de nuevos préstamos y créditos, de los que 674 millones fueron hipotecas de particulares (con una cuota de mercado en formalizaciones que ascendió al 7,5% del total nacional).
Por su parte, los depósitos de clientes del sector privado permanecen estables. El 75% son de particulares, siendo el depósito medio inferior a 20.000 euros. Los recursos fuera de balance y seguros aumentaron un 3,0% en el trimestre, hasta 20.851 millones.