El informe ‘Trabajo invisible y cuerpos rotos‘ de Oxfam Intermón, presentado con motivo del Día Internacional de las Trabajadoras de Hogar, pone de manifiesto la alarmante precariedad en el empleo doméstico y de cuidados en España.
Un sector en el que casi el 90% de las trabajadoras son mujeres, muchas de las cuales enfrentan bajos salarios, jornadas interminables, condiciones laborales insostenibles y una alarmante falta de derechos laborales.
Desigualdad de género y vulnerabilidad laboral
El empleo doméstico en España está marcado por una fuerte desigualdad de género, ya que un 87,21% de los trabajadores son mujeres. La mayoría de ellas, además, son extranjeras o tienen doble nacionalidad, lo que agrava su situación de vulnerabilidad. Las cifras de informalidad laboral también son alarmantes, con un 32% de trabajadoras sin estar dadas de alta en la Seguridad Social, lo que las priva de derechos fundamentales como el acceso a prestaciones por desempleo.
El empleo doméstico es uno de los sectores más desprotegidos, donde las trabajadoras enfrentan informalidad, bajos salarios y falta de derechos laborales, lo que agrava su vulnerabilidad económica y social
Condiciones precarias y pobreza laboral
Con un salario medio inferior a 1.000 euros al mes, más de tres de cada diez trabajadoras no consiguen ingresos suficientes para salir de la pobreza. El 58,84% de las trabajadoras tienen contratos a tiempo parcial, lo que incrementa la inestabilidad y la pobreza laboral. Además, un 23,9% de los contratos en el sector son temporales, lo que contribuye aún más a la inseguridad y a la falta de derechos.
El informe alerta que más del 30% de las trabajadoras no logran salir de la pobreza con su salario, mientras que las condiciones laborales precarias agravan aún más la situación
Impacto en la salud y bienestar
Las condiciones laborales precarias del empleo doméstico tienen graves consecuencias en la salud de las trabajadoras. El 90,6% ha sufrido dolores musculoesqueléticos, el 65,5% ha experimentado estrés y el 59,2% ansiedad. La escasa protección laboral y la falta de una red de apoyo familiar también incrementan los riesgos físicos y psicológicos de estas trabajadoras, muchas de las cuales son víctimas de maltrato, impagos e incluso acoso sexual.
El impacto físico y psicológico de las condiciones laborales precarias se traduce en altos índices de estrés, ansiedad y dolores musculares entre las trabajadoras del sector
Recomendaciones para mejorar la situación
Oxfam Intermón reclama una serie de medidas urgentes para mejorar las condiciones del empleo doméstico, incluyendo la equiparación de las indemnizaciones por despido, la regulación estricta de la jornada laboral, el reconocimiento de las horas extraordinarias y el derecho al desempleo retroactivo. La creación de un sistema público y universal de cuidados es clave para garantizar los derechos laborales de este sector y poner fin a la precariedad.