Greenpeace propone impuestos a los superricos para financiar viviendas asequibles y sostenibles en la UE

Greenpeace propone impuestos a los superricos para financiar viviendas asequibles y sostenibles en la UE

La organización ecologista plantea gravar a multimillonarios y grandes contaminadores para impulsar la rehabilitación energética de los hogares y combatir la crisis climática y social.

Greenpeace Madrid
Greenpeace Madrid

Greenpeace ha lanzado una propuesta ambiciosa para financiar la vivienda asequible y su rehabilitación energética en la Unión Europea (UE) mediante impuestos dirigidos a superricos, grandes contaminadores y especuladores. La medida llega días antes de las manifestaciones por una vivienda digna previstas en más de 40 ciudades españolas.

La organización ecologista Greenpeace ha difundido su informe ‘Hogares confortables para todas las personas’, en el que detalla cómo un impuesto sobre la riqueza de los multimillonarios europeos podría recaudar hasta 185.000 millones de euros para impulsar proyectos de vivienda asequible en la UE. Esta financiación pública permitiría afrontar simultáneamente la crisis medioambiental y la injusticia social.

El informe subraya la necesidad de garantizar que el dinero público se invierta en transición ecológica y bienestar ciudadano, frente a las actuales subvenciones públicas tóxicas que, según Greenpeace, perjudican al planeta y benefician a grandes accionistas de empresas fósiles.

«Estos impuestos podrían suponer una importante fuente de financiación pública para hacer frente eficazmente a la crisis medioambiental y combatir la injusticia social», señala el documento

El peso de la vivienda en la crisis energética y climática

El informe alerta sobre el grave impacto del sector residencial en la crisis energética y climática, dado que el consumo de gas representa un 40% de la demanda total en la UE. Según Greenpeace, reducir la demanda energética en los hogares mediante medidas de eficiencia e inversión en energías renovables disminuiría la dependencia energética europea y ayudaría a combatir la crisis climática.

Además, estas mejoras permitirían que las viviendas fueran más saludables y asequibles, facilitando calefacción y refrigeración económicas para toda la ciudadanía.

«La crisis de la vivienda y la crisis climática no son independientes; se alimentan mutuamente», afirma María Prado, responsable de campaña de Energía, Clima y Movilidad de Greenpeace

Prado insiste en que la especulación inmobiliaria y la dependencia del gas disparan tanto el precio de las casas como las facturas energéticas, afectando gravemente a la salud física y mental de las personas y al planeta.

Dinero disponible, falta de ambición política

Greenpeace reclama políticas públicas que prioricen a las personas por encima de los beneficios de multimillonarios y grandes contaminadores. Según la organización, existen los recursos necesarios para llevar a cabo una rehabilitación masiva del parque residencial europeo, pero falta ambición política para redirigir adecuadamente el dinero.

«Merecemos vivir con mayor justicia social y climática y tenemos las soluciones para ello. Dinero hay, pero es cuestión de ambición política», recalca Prado

Plan de Vivienda Asequible de la Comisión Europea

El coste de la vivienda (incluyendo alquiler, energía y otros gastos) constituye el principal bloque de gasto de los hogares en la UE, alcanzando un 23,7% del total, y llegando al 37,7% en España. Ante esta situación, Greenpeace insta a la Comisión Europea a liderar la transformación del sector residencial.

La organización propone un Plan de Vivienda Asequible para la UE que:

  • Priorice el ahorro energético.
  • Potencie las energías renovables ‘in situ’ como bombas de calor y paneles fotovoltaicos.
  • Garantice el abandono del gas fósil en el sector residencial para 2035.

Este plan, según Greenpeace, sería clave para hacer frente tanto a la crisis de accesibilidad a la vivienda como a la crisis climática que afecta a millones de europeos.

Más información