La relación comercial entre EEUU y China atraviesa uno de sus momentos más tensos. Tras una semana marcada por caídas generalizadas en los mercados, el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Guo Jiakun, ha instado a Estados Unidos a cesar su política proteccionista. Pekín ha advertido que continuará respondiendo a las medidas de Washington con represalias que podrían agravar aún más la situación económica mundial.
China señala a EEUU como responsable del colapso bursátil
El portavoz Guo Jiakun ha lanzado su mensaje a través de su cuenta oficial de Facebook, acompañado de una imagen que muestra las fuertes caídas de índices como el S&P 500 y el Nasdaq. «El mercado ha hablado», ha sentenciado Guo, en un comentario en el que acusa a Estados Unidos de iniciar una «guerra de aranceles y comercio» injustificada y sin provocación previa.
Guo Jiakun ha subrayado que las medidas proteccionistas de Estados Unidos están impactando negativamente en la estabilidad de los mercados financieros internacionales
Además, Guo ha enfatizado que esta guerra comercial «no solo perjudica a China», sino que también amenaza la salud de la economía global, alentando la volatilidad y el miedo en los principales parqués mundiales.
Nuevos aranceles del 34% contra productos estadounidenses
En respuesta a los últimos movimientos de Donald Trump, quien anunció nuevas medidas proteccionistas el pasado 2 de abril, China ha decidido imponer un arancel del 34% a todas las importaciones procedentes de Estados Unidos. Esta medida entrará en vigor el próximo 10 de abril de 2025.
China impone aranceles del 34% a productos estadounidenses como respuesta a las políticas proteccionistas de Trump
La decisión, según ha indicado el Ministerio de Comercio chino, busca «proteger los intereses nacionales» y promover un entorno de comercio justo y equilibrado. La medida afecta a sectores clave como la agricultura, la tecnología y la automoción.
Llamamiento al diálogo en igualdad de condiciones
Para finalizar su declaración, Guo Jiakun ha hecho un llamamiento a Estados Unidos a «resolver sus diferencias con sus socios comerciales a través de una consulta en igualdad de condiciones». Desde Pekín, consideran que solo mediante el diálogo y la negociación puede evitarse una escalada aún mayor de la crisis comercial que, de prolongarse, tendría consecuencias imprevisibles para la economía global.